Hoy
soñare con ella
y
con su aliento de leche.
Con
sus manos tibias y húmedas
y
un poco sucias.
Soñaré
con su risa escandalosa
y
sus rizos o lacios
o
verdes o cafés, expresivos.
Quizá
con los ojos de mi padre,
pero
con los míos está bien.
Y
no es un deseo, eso que querer soñar con ella,
más
bien es un sentimiento,
es
la seguridad de que existes,
de
que tu cuerpo ya fue delicadamente formado.
Quiero
soñarte, bebé,
y
hasta sentir el cansancio que me provocará cargarte todo el tiempo.
Quiero
comenzar a amarte, mi pequeña niña.
Será
demasiada tu belleza,
será
mucha mi admiración
por
cada movimiento, por cada gesto,
por
cada abrir y cerrar de ojos.
Hoy
soñaré contigo,
azul
y blanca y llena de colores.
Hoy
soñaré contigo
porque
desde hoy y aunque aun no te conozco,
tú
ya me has visto y eso…
ya
llena mi cuerpo de sensaciones,
lo
llena de ti.
Junio,
18, 2013
FSG